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¿Conviene Hacer Marketing con los Códigos QR?

¿Conviene Hacer Marketing con los Códigos QR?

¿Conviene Hacer Marketing con los Códigos QR?
Los códigos QR han ocupado un lugar significativo en mercadotecnia. Son de forma cuadrada y pueden reconocerse fácilmente por su patrón de cuadros oscuros en tres de sus esquinas. Estos códigos de respuesta rápida permiten contener más información que los códigos de barras lineales. Hoy existen distintas aplicaciones disponibles para smartphones y tablets que pueden escanearlos. Muy a menudo los códigos QR sirven como enlaces a sitios web y aplicaciones. Lamentablemente, estos códigos no han sido muy aceptados y reciben pocas opiniones positivas. Las negativas no tienen nada que ver con el concepto de código de QR, sino con el uso incorrecto e indiscriminado que se les da. La gente considera que decodificarlos supone un esfuerzo que no se justifica por las recompensas obtenidas (se crea una barrera psicológica).

Los códigos QR se utilizan a menudo donde no son necesarios y en lugares donde no funcionan bien. Como consecuencia de estos errores, los códigos QR generalmente dan bajas tasas de respuesta. Así que antes de implementar esta herramienta a tu mercadotecnia, te dejo estas consideraciones para mejorar su eficiencia:

1. Determina el propósito del código QR

Debe solucionar algo preciso. Puedes usar este código para dirigir a las personas a contenidos específicos (descuento, concursos, eventos, videos, “me gusta” en Facebook, tarjetas de presentación, descarga de aplicaciones, etc.) y que no tengan que perder tiempo en teclear el enlace completo o andar navegando en contenido secundario (comodidad).

2. Incentiva a las personas a escanear el código

Aparte del propio código, tu comunicación debe informar sobre el uso y los beneficios de escanearlo. Se trata de romper las barreras psicológicas y motivar lo suficiente para que decidan usar su dispositivo contigo.

3. Cualquiera debe poder escanearlo

Debe ubicarse en lugares visibles y accesibles a conexiones Wi-Fi o de datos. Si el lugar no tiene acceso a Internet, mejor reconsidera usar estos códigos. La gente debe tener el tiempo suficiente para leer tu anuncio, decidir si lo visita, sacar su teléfono, abrir la aplicación y escanear el código QR. El tamaño del código también es importante; no debe ser demasiado pequeño para que incluso los teléfonos de gama baja puedan enfocarlo y escanearlo.

4. Adaptado a los dispositivos móviles

El contenido al que dirige el código debe estar adaptado para los dispositivos. Evitarás muchas decepciones. Y, por supuesto, haz un seguimiento del uso de los códigos QR con el análisis de datos.

Volviendo al tema, ¿conviene hacer marketing con estos códigos? Pocas veces, la realidad es que son poco atractivos, tienen usos limitados y bajas tasas de respuesta. A largo plazo, es probable que sean sustituidos por mejores alternativas (si no se posicionan correctamente). Pero aquí y ahora, claro que puedes usarlos, simplemente sigue los consejos mencionados arriba para que estos códigos sean lo más efectivos en tu estrategia de marketing.
4 Caminos en una Estrategia de Precios

4 Caminos en una Estrategia de Precios

4 Caminos en una Estrategia de Precios
A llegado la hora de ponerle un precio a tu producto, ¿conviene ser el más caro, el más barato, o mantenerse en medio de los demás? Antes de llegar a esto hay que tener en cuenta que, en ocasiones, los clientes buscan el bien o servicio que ofrece más valor y no siempre el menos costoso.

¡El precio es una cuestión de percepciones! Los consumidores asignan un nivel de precios a los productos según su valor percibido. Si el público considera que el precio que elegiste es significativamente menor de lo que esperaban, dudarán de si el producto es de buena calidad. Por otro lado, si perciben tu oferta como muy cara, podrían pensar que tu producto está sobrevalorado o es “de lujo” y preferirán irse con tu competencia.

Los 4 caminos que puedes elegir en tu estrategia de precios son:

1. Volumen

El primer camino consiste en fijar un precio muy bajo con la idea de obtener utilidades a partir del alto volumen de ventas. Funciona mejor con un producto de fácil acceso y consumo recurrente. Es fundamental que te asegures de cumplir con los márgenes de ganancia que hayas definido en tu plan de negocio y de marketing.

2. Único

Si tienes un producto muy específico y distinto de los demás puedes cobrar un precio más alto. Antes de adoptar este camino, asegúrate de llevar a cabo una investigación a fondo de tu mercado y la competencia. Tus clientes tolerarán un precio más alto si perciben que tu producto es único en su tipo.

3. Valor

Esta ruta tiene que ver directamente con los beneficios percibidos de tu producto. Si tus clientes sienten que obtienen mucho valor agregado, estarán dispuestos a pagar un poco más de lo normal. Como ejemplos, tiene más valor un producto si se vende como exclusivo para cierto grupo de personas o si es de origen 100% natural.

4. Sensibilidad

Cuando se trata de un servicio de cirugías cosméticas las personas tienen en cuenta aspectos tales como la calidad de la clínica y el nivel de experiencia y credenciales del cirujano que va a realizar la intervención. La salud y la supervivencia de una persona se valora muy alto; el precio pasa a un segundo plano y no será el factor clave en su proceso de toma de decisión. Así que aquí estamos hablando de un servicio que no es muy sensible al precio.

En comparación con el ejemplo anterior, podemos observar que los boletos de avión están en un mercado más sensible. La gente está dispuesta a elegir directamente la oferta más económica.

El precio es un juego de percepciones. Para que puedas dominar este juego tendrás que conocer y entender a tu público objetivo. Al final, todo se reduce a comprender los fundamentos de la mercadotecnia.
4 Formas de Promocionar tus Productos

4 Formas de Promocionar tus Productos

4 Formas de Promocionar tus Productos
La promoción de ventas consiste en incentivos de corto plazo dirigidos a los mayoristas, minoristas, equipo de ventas o al cliente final, con el objetivo de incrementar la compra o venta de un bien o servicio. Al planificar acciones promocionales no te limites a ofrecer un mero descuento sobre el precio; existen técnicas de promoción que, además de potenciar las ventas, pueden ayudarte a posicionar tu marca (aumentar los beneficios percibidos y efectivos).

Al crear tu campaña promocional, analiza las condiciones competitivas de tu producto y de tu empresa para encontrar las acciones promocionales más adecuadas; considera implementar algunas de estas 4 técnicas básicas de promoción dirigidas al cliente final:

Demostración, degustación o muestra en el punto de venta

Otorgan un incentivo inmediato no monetario. Algunos productos necesitan ser probados para que los clientes sean conscientes de ellos. Un cuerpo de demostradores debidamente capacitados (comúnmente mujeres) se ubican en la tienda donde se vende el producto para explicar al cliente los usos, ventajas y beneficios del producto. Adicional a la demostración, se pueden ofrecer degustaciones (que pruebe o saboree el producto en el punto de venta) o muestras (se le entrega una versión de prueba, una reproducción en miniatura del producto); combinar dos de estos medios promocionales puede ser altamente efectivo. Es importante ubicarse en un lugar con buen flujo de público e instalar adecuadamente mostradores, displays, pantallas y demás materiales publicitarios. El punto de venta preferido son las tiendas de autoservicio, por eso es imprescindible tener una buena conexión con el responsable de la tienda.

Concursos y sorteos

Incentivo diferido no monetario. Los concursos invitan a los usuarios a competir con otros para ganar un premio resolviendo problema o superando una situación específica. Los sorteos, también llamados rifas, son eventos en que se concentra una cantidad de boletos, números o claves que hayan obtenido los usuarios por ciertas acciones; se eligen los números ganadores aleatoriamente. Estas acciones fomentan la participación del público para obtener los premios, por los que si son orientadas correctamente, pueden hacer que el público se involucre con la marca y la comuniquen a otros con la esperanza de tener mayores probabilidades de ganar los premios. Como recomendaciones, enfatiza el valor de los premios, establece reglas claras y explica las bases de participación para evitar confusiones y problemas que dañen la acción.

Ofertas conjuntas

Dan un incentivo inmediato a los clientes. Consiste en ofrecer dos o más productos a un precio menor que la suma de precios por separado. El más popular es el que se ejecuta en un producto concreto (2x1), pero incluso se pueden ofrecer promociones cruzadas, donde dos empresas diferentes colaboran para ofrecer sus productos complementarios de manera conjunta (servicios de viaje y juegos de maletas, por ejemplo). Estos conjuntos de productos aumentan el valor percibido, y el descuento favorece aún más la venta.

Programas de continuidad, lealtad o fidelidad

Incentivos diferidos no monetarios. Valora a tus mejores clientes para que permanezcan contigo y te sigan generando ingresos. Estos programas deben ir más allá de dar tarjetas VIP y ofrecer descuentos para "comprar" a los clientes, deben realmente fidelizarlos ofreciéndoles valores que los hagan sentir parte exclusiva de tu marca. Sé creativo y ofrece cosas únicas. Según la cantidad de tus clientes, un programa de lealtad requerirá un buen software para gestionar a tus clientes o CRM (siglas del término en inglés Customer Relationship Management), con el que sabrás reconocer la relación que tiene cada cliente con tu empresa y el programa promocional.

Como ves, se puede crear oportunidad de venta, confianza y valor con las promociones de venta. Para finalizar, queda decir que una campaña promocional, al igual que una campaña publicitaria, debe integrarse a la mezcla de promoción y a la mezcla de mercadotecnia para lograr los objetivos de la empresa.
Planifica una Campaña Publicitaria

Planifica una Campaña Publicitaria

Planificar una Campaña Publicitaria
La publicidad es una parte vital de la estrategia de marketing de cualquier empresa; sin publicidad, la gente no sabrá sobre ti o tus productos (sin importar que sean los mejores o los más revolucionarios). Según la American Marketing Asociation (AMA), la publicidad consiste en “la colocación de avisos y mensajes persuasivos, en tiempo o espacio, comprados en cualesquiera de los medios de comunicación por empresas lucrativas, organizaciones no lucrativas, agencias del estado y los individuos que intentan informar y/o persuadir a los miembros de un mercado meta en particular o a audiencias acerca de sus productos, servicios, organizaciones o ideas”. El Chartered Institute of Marketing (CIM) define publicidad como “la promoción de un bien, servicio, o un mensaje pagado por un patrocinador identificado y trasmitido en los medios de comunicación”.

Lo primero que debemos tener claro es que la publicidad no es una herramienta milagrosa. Un producto tiene que satisfacer una necesidad o deseo del consumidor, si no lo hace, ni mil anuncios te ayudarán a vender. Mientras que la publicidad puede servir para promover la venta de productos malos, al final, la empresa estará condenada al fracaso si no los mejora. La publicidad no resolverá los problemas de flujo de efectivo o pocas ganancias. También es imprudente esperar un repunte inmediato en las ventas tras iniciar una campaña publicitaria.

Habiendo dicho todo esto, hay cosas que la publicidad sí puede hacer: atraer a nuevos clientes, ayudarte a establecer y mantener una identidad de marca, mejorar tu reputación, y aumentar paulatinamente las ventas.

Es poco probable que una sola exposición de tu anuncio te de beneficios visibles, esta es la razón de que la publicidad se ejecuta en forma de campañas con un período prolongado de tiempo (que va desde un par de meses a años). Otra razón importante para esto es la naturaleza fluida de los clientes; en un mercado competitivo, la retención del 100% de los clientes es imposible. Las campañas de publicidad atraen a nuevos clientes, lo que ayuda a reemplazar a los que se pierden. Sin embargo, vale la pena señalar que es más fácil y barato mantener un cliente existente que atraer a uno nuevo, por lo que las empresas deben siempre enfocarse en fidelizarlos.

Consideraciones al planificar una campaña publicitaria

La publicidad es infinitamente más eficaz cuando se utiliza como parte de toda una campaña de marketing. Esto se debe a que los elementos se complementarán entre sí y enviarán un mensaje unificado, aumentando su eficacia. Considera los elementos de la mezcla de mercadotecnia y la mezcla de promoción al elaborar una campaña de marketing.

Es importante contar con un presupuesto publicitario muy preciso y adherirte a este. Aunque es tentador salirse del presupuesto a fin de conseguir más exposición en los medios, esto puede traer problemas financieros a tu negocio; no inviertas más allá de tus capacidades y necesidades reales.

El primer paso para lanzar una campaña publicitaria es identificar los objetivos de esta, es decir, se debe señalar qué es lo que se quiere lograr a través de ella. ¿Quieres crear conciencia de tu marca, dar a conocer un nuevo producto, inducir a la prueba del producto, informar sobre las características y atributos de este?

A continuación, es importante identificar el público o mercado objetivo de los anuncios. Este no siempre es igual que tus consumidores, un ejemplo de esto es un juguete para niños: el producto está dirigido a los niños, pero los anuncios se deben hacer el producto atractivo tanto para niños y padres, ya que, al final del día son los padres los que realizarán la compra. El perfil de tu mercado objetivo debe ser lo más específico posible. Puedes incluir su rango de edad, sexo, nivel socioeconómico, estado civil, profesión, nacionalidad, aficiones, personalidad, conducta, etc. Las empresas que tienen como clientes a otras empresas (B2B), tendrán un conjunto ligeramente diferente de criterios, como la industria a la que pertenece, su cobertura geográfica, el número de empleados, su tipo de clientes, tecnología, entre otros.

Define tu plan de medios o canales publicitarios que usarás para transmitir tu mensaje. Cada público tiene cierta contacto con distintos medios y responde distinto a ellos. Algunos prefieren la televisión, otros la radio, Internet, las revistas, los periódicos, los espectaculares, las vallas... Recuerda ajustarte a tu presupuesto. Después, redacta el mensaje que quieres enviar a tu público. El mensaje debe estar en un lenguaje comprensible y atractivo para ellos; no caigas en mentiras ni ofrezcas algo que no podrás cumplir. Adecua este mensaje a cada medio publicitario (contenido digital o impreso).

No queda más que lanzar tu campaña y darle seguimiento al cumplimiento de los objetivos.

Como he mencionado arriba, la publicidad debe ser apoyada por otras formas de marketing. Hecha correctamente, la publicidad es una herramienta muy potente y eficaz, sin embargo, para lograr buenos resultados se requiere mucha planificación y trabajo. Finalmente, recuerda que la publicidad no va a contrarrestar las deficiencias de tu negocio.
Cómo Construir una Marca Personal

Cómo Construir una Marca Personal

Cómo Construir una Marca Personal
Continuando con el tema del artículo anterior, una de las mejores inversiones que puedes hacer en tu vida es invertir en ti. Seas empleado, trabajador independiente, empresario, estudiante o recién egresado, dedica tiempo a construir tu marca personal, que esta te abrirá muchos caminos que antes parecían inaccesibles. Hay varios pasos claves para construir con éxito tu marca personal:

1. Investiga y define

La gestión de tu marca debe estar basada en un plan. Primeramente debes reconocer quién eres y tus competencias, y definir tu misión, visión, objetivos y valores. Analiza a tu público para saber cómo eres reconocido ante ellos y para identificar sus necesidades y deseos; analiza a la competencia para diferenciarte de ella. Una marca sólida con una propuesta única de venta te hará sobresalir, te da una ventaja sobre muchos.

En "¿Qué es la Marca Personal?" comenté que cada acción que tomas refuerza o debilita tu marca. Piensa en el mensaje que quieres transmitir a los demás; tu pensamiento y tu comportamiento deben reflejar tu mensaje.

2. Crea tu logotipo

Una vez que determines tu marca personal, es hora de definir tu logotipo. El logo es importante ya que es una representación de tu marca, evoca percepciones y emociones. Piense en un logotipo sencillo, claro y discreto con el que te gustaría que se te asocie. La mayoría de las personas optan por utilizar una pequeña figura geométrica, sus iniciales o simplemente su nombre en una fuente en particular como su logotipo de marca.

Independientemente de qué tipo de logo prefieras, este lo usarás en todo momento. Debe formar parte de tus perfiles de redes sociales, página web, hojas membretadas, CV, tarjetas de presentación, firmas de correo electrónico, etc. El fin es que la gente reconozca tu logotipo, y por ende, tu marca y tu nombre.

3. Desarrolla tu reputación

Un buen sitio web personal es una excelente carta de presentación; crea uno vinculado a tu nombre. Es más barato y más fácil de lo que muchos piensan. Tus clientes potenciales y empleadores buscarán tu nombre para recoger información sobre ti, tu personalidad, historia profesional, educación, etc. Después de todo, nos gusta buscar y saber más sobre las personas que queremos impresionar o conocer mejor.

Construye una marca sólida con acciones online (publicaciones, comentarios, fotos y videos) y offline (eventos, grupos, asociaciones) que promuevan tu misión personal, destaquen tus logros profesionales e ilustren tus metas para el futuro. Sé siempre participativo y abierto.

También es importante que te protejas contra todos los factores negativos que influyen en tu marca. Elimina o limita el acceso al contenido que no sea acorde con lo que quieres transmitir. Realiza una búsqueda en Internet sobre tu nombre, corrige y actualiza aquello que sea posible.

4. Escribe un blog

Encuentra algo que te interese y escribe sobre ello. No tiene que ser ser una obra de arte, pero sí debe ser una publicación breve y concisa que informe al lector sobre algo que tu sabes. Esta es tu oportunidad de expresar algo de personalidad, que la gente vea otros lados de ti. Pero te advierto, ve a lo seguro; evite temas controvertidos en tu blog con el fin de limitar el riesgo de ofender a las personas. A menos que sea importante para su carrera, no toques temas de política o religión.

Un blog es una fuente de información para tus conexiones, te establece como un conocedor, y te mantiene en la mente de las personas. Además de los beneficios externos, escribir un blog te obliga a mantenerte actualizado de los temas actuales, desarrolla tus habilidades de escritura, y proporciona un nivel de disciplina. Cada que publiques un artículo, compártelo en tu web y redes sociales. Si la plataforma de tu blog se encuentra dentro de tu misma página web, mucho mejor.

Ahora que ya tienes definida tu marca, creaste tu logotipo y desarrollaste tu sitio web y blog, has completado los primeros pasos para crear una marca. En adelante, piensa que todo lo que haces influye en tu marca personal; actúa acorde a ella y todo irá bien.